Soltería (Vida Célibe)
Sin una familia propia de quien ocuparte, puedes ser generoso con tu tiempo y dinero para ayudar a tu Familia Extendida: tu Parroquia y Comunidad.
La mayoría de los jóvenes esperan que Dios les llame a la vida matrimonial, al sacerdocio o vida religiosa. Sin embargo, Dios llama a mucha gente para vivir en soltería (vida célibe).
Conoce más sobre la soltería (vida célibe):
Compromiso: No estás comprometido con un esposo(a) o hijos, así que puedes hacer con tu tiempo lo que quisieras. Pero, esta libertad de compromiso también significa que nadie está comprometido contigo.
Vida Sexual: Tu centras tu energía sexual (o líbido) en servir a Dios y a su Iglesia.
Alegrías: Tu puedes dar lo que no puede una persona casada: tiempo, dinero y atención. Una persona casada está limitada en el servicio, debe servir a su familia. Como persona sola, tienes una independencia de la que no gozan los casados. Si Dios te llama a servirle en otra parte del mundo, estás libre para aceptar.
Aunque no tienes hijos biológicos, puedes tener muchos "hijos adoptivos" involucrandote en la pastoral juvenil, en la educación religiosa (catequesis), o en equipos deportivos locales. Si tus padres han envejecido o algún pariente esta enfermo, podrás ayudarlos de maneras que los casados no pueden.
Dificultades: Puesto que no tienes una familia propia, necesitarás maneras "positivas" de encontrar compañía y de pasar tu tiempo libre.
